Lo que inicio como blog a modo informativo si se quiere, o para contar experiencias e intentar dar recomendaciones y tips para sus viajes, paso a ser en algún momento un blog con un poco de eso… y un poco de reflexión, o bastante diría. En un post escribí al pasar que le tengo miedo a los aviones, no creo sea pánico pero esta bastante cerca.
Mi primer vuelo en avión no lo recuerdo con exactitud, si estoy seguro que fue un vuelo de Catamarca a Buenos Aires aproximadamente cuando tenia 8 o 9 años, quizás no recuerde muy bien la edad pero si las sensaciones que sentí al ver el avión de tan cerca…adivinen…no me quería subir!! Viajaba con mi madre querida y casi que me quedo con mi padre que nos había llevado al aeropuerto, la cuestión que termine subiendo y pues claro…disfrutando. Durante el vuelo quería conocer la cabina del piloto y logre hacerlo dado que en aquel entonces se podía; también quería sentarme adelante en primera fila como si fuera un cine o como si podría sentarme en cualquier lado, para terminar obviamente después no quería bajarme (cualquier parecido con la actualidad es pura coincidencia).
Hoy en día mis estados de ánimos anteriores a un viaje en avión siguen algo así como una linea de tiempo, en momentos previos en el aeropuerto la «piloteo» distrayéndome con los tramites correspondientes o caminando y caminando…en los aeropuertos se ven muchas cosas, mucha gente sobre todo y dicen por ahí que se dan los abrazos mas sinceros. El verdadero temor me surge desde la llamada abordar hasta que el avión esta en vuelo, creo que me pongo blanco, no hablo, seriedad total jaja y durante el transcurso del vuelo se me va pasando y empiezo a disfrutar, a menos que …haya turbulencia.
No me han tocado (por suerte) turbulencias severas pero si varias que podría calificar como intermedias, y también alguna que otra ocasión donde el avión tuvo alguna perdida de altitud leve, esto no es peligroso, pero ahora hay que estar ahí y sentir esa sensación de caer al vacío un poco.
Mi peores experiencias que recuerde fueron, un vuelo de Buenos Aires a Córdoba donde había mucho viento lo que causaba que se mueva bastante, y eso que es un vuelo que no dura ni una hora. Otro vuelo complicado fue en medio oriente donde había perdidas de altitud por mal clima y para distraerme miraba el mapa, al notar que sobrevolábamos Irak sabrán entender que por ahí pensé que llegaba algún misil perdido porque exagerado siempre. Por ultimo una vez estaba el vuelo por aterrizar en Buenos Aires y llovía bastante, se veían relámpagos a lo lejos, por momento las nubes tapaban la vista y se veía todo rojo, no fue especialmente movido pero si lo suficiente para ponerme algo tenso, tome algunas fotos que dejo por aquí…y espero les gusten.
Como dije en el otro post este miedo no es algo que me detenga a volar, porque los viajes lo valen sin dudas, superar ese obstáculo de mi miedo me hace vivir las mejores experiencias, siempre te espera algo increíble como un destino nuevo o volver a casa. En la vida siempre hay dificultades, momentos complicados, que nos sacuden de nuestro asiento cómodo como leí en otro blog, en esos momento donde tenemos que dar todo de nosotros para salir adelante, todo pasara al final y encontraremos ese vuelo placentero, para algunas cosas el aterrizaje nos cuesta muchas turbulencias.
Nunca dejen de volar.
